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lunes, 26 de marzo de 2012

ARENAS MOVEDIZAS.


Ayer se produjo en Andalucía el cambio que much@s veían venir, la Comunidad entera cambió de hora con la misma disciplina que el quiosquero de Picadilly Square; perdonen la carga irónica de la frase, pero alguien se olvidó durante estas últimas semanas de que, al igual que la gran colonia inglesa acogida en este sur del norte o norte del sur, como prefieran, quizás conducir por la izquierda comprenda una opción tan plausible y aceptable como otras tantas, desde el respeto democrático siempre.

Y si es de tiempos y direcciones de lo que toca hablar, no es más que evidente que el PSOE, aunque tarde y con sudores en la frente, consiguió eludir el atasco y emparejarse con un PP que se creía dueño y señor ya de la A-92, que tantas veces criticó un día, todo hay que decirlo. Tan rápida, fervorosa y orgásmica era la carrera por el poder que, al final, una señora de uniforme verde los tuvo que parar en el arcén, y allí los tiene esperando.

Bromas sin gracia a parte no es mi cometido (ni ganas que tengo, recuerden que soy más andaluz que el palo de la bandera) el analizar los datos, el PSOE pierde, el PP no gana tanto como esperaba e IU vuelve a una posición que hace mucho que no ocupaba, si es que llegó a tenerla alguna vez en la política andaluza y nacional, la de árbitro. Quisiera centrarme en las reacciones, las que observo son sencillas, un@s critican o alaban el anacrónico feudalismo del PSOE andaluz, otr@s obvian o atacan el palpable caciquismo del PP andaluz y tod@s olvidan que quien tiene la sartén por el mango es IU, de Andalucía, y que viva mi tierra y su idiosincrasia, miarma.

Y me reservo el último párrafo para mi gran amigo Javi. Dice Escolar, no lo digo yo, que ayer una pancarta dejó de abrirse en la “celebración” del PP en la calle San Fernando, lo pongo entre comillas porque aquello era más triste que Curro sin Technicolor. “Gracias Andalucía” dictaba el cartel comercial pues no pasaba de la publicidad, no se enseñó porque no tocaba, se ganó pero no sirve para nada y Andalucía ya daba igual. Cuando lo que importa es el líder y no los ideales, la cara pero no las bases, estas se acaban diluyendo, como una escultura de un hombre endiosado encima de arenas movedizas.





(Artículo publicado en iWrite Magazine)

lunes, 19 de marzo de 2012

¿Dónde están los poetas andaluces de ahora?


(ARTÍCULO PUBLICADO EN iWrite Magazine)

Alberti dixit:

¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Y el bueno de Rafael se quedó sin respuesta, pues no entendía que el listón que dejaba su generación era tan alto, tan infranqueable, que la alargada sombra de su presencia oscurecería, casi un siglo después, la definición de ser poeta y andaluz a la vez. No me subestimen los que tuvieron a bien nacer de Despeñaperros para arriba, no es cuestión geográfica la que me trae hoy a manchar el blanco puro del papel virtual; la crítica va para el reflejo de cada uno, de los que saben entrelazar rimas con sueños y de los que, en vago intento, sueñan rimar sabiduría entrelazada.

No es casualidad utilizar al gaditano más ilustre, permítame el despiste maestro Falla, para conmemorar el bicentenario de la primera carta magna made in Spain, La Pepa para los amigos. Y es que desde aquel movimiento revolucionario ha llovido mucho pero quizás no ha empapado tanto…

Doscientos años después, que se dice pronto, seguimos en el mismo sitio que estábamos, castas y castas de españolitos nos hemos tragado el orgullo ante los que tuvieron a bien nacer de Los Pirineos para arriba, ahora sí que el tanto es para la geografía. Esta “suerte de Pepe Botella” nos ha convertido en lo que somos, la generación mejor preparada de nuestra historia, la que sólo el futuro definirá como la Perdida, hoy vuelve a hacer sus maletas con una mano por delante y otra por detrás, entonando aquel Suspiros de España que la musa regaló a Álvarez Alonso y, saludando desde el aire, dándole la despedida a esta tierra muerta de reacciones e ideales.

Sorprende a la vez que altera que nadie se sorprenda, valga la “rebuznancia”, al ver hoy Las Cortes de Cádiz engalanadas de modernidad, manchadas de una democracia desgastada, y así nos luce el pelo. Hasta un minuto y medio han aplaudido a nuestro regio soberano, esos mismos políticos que enarbolan banderas en campaña y esconden la mano en legislatura, como se disimula la caspa con limón.

Son más importantes para algunos las conversaciones de barra de bar, los dimes y diretes y el deporte nacional del cotilleo, elija cada cual el tema que más guste o deteste y encontrará la respuesta a lo que mi humilde pluma quiere decir. Y nosotros, que nos sentimos mejores que nadie, que somos vanguardia ideológica, no somos capaces ni de escribir una mala rima que le quite el sueño a más de uno; los mejor preparados de todos los habidos y por haber, pasaremos a la historia por no tener memoria histórica, por no recordar que un día hubo personas que se dijeron BASTA, miraron su reflejo e hicieron que la calle sintiera fluir un VIVA LA PEPA abrasador. Ya nadie habla, nadie mira, nadie siente… ¿Dónde están los poetas andaluces de ahora?




jueves, 9 de febrero de 2012

Episodios Empáticos Nacionales.



Hoy mi primo, ahorrándome un soporífero panfleto político para el blog y quizás en un ataque de genialidad, ha escrito esto en Facebook:
"¿Que los franceses nos tienen envidia? ¿De qué? ¿De los 5.000.000 de parados? ¿De una tasa de desempleo juvenil de más del 50%? ¿O de los salarios de mierda? ¿O de la jubilación a los 67? ¿O de los recortes en el estado de bienestar? ¿O puede que de nuestros casos de corrupción que se destapan a diario?"
Como sé que no me va a cobrar derechos de autor lo pongo aquí, que para eso es mi primo y lleva toda la vida riéndose de mí cuando quiere, sin que yo reciba ningún ingreso en mi cuenta corriente ni queja alguna salga de mi boca. Bromas familiares que no le importan a nadie a parte propongo un ejercicio de empatía, que quizás sirva de cura de humildad para el público en general, y de suculenta dosis irónica para mi ego en particular, todo hay que decirlo. 
Pongamos que aquí, debajo de los Pirineos donde sale el sol por Antequera, se organizaran grandes eventos deportivos cada año (con todos mis respetos al ajedrez); quizás una vuelta en monopatín por el ancho y basto páramo castellano o el torneo de pimpón más característico del globo, si no el más importante. Pongamos que nosotros inventáramos el campeonato europeo de brisca y que nuestro patrio carácter, llevado al tópico, se basara en elegancia, buena cocina y un gusto gigantesco por la cultura. Por último, pongamos que de repente sin que nadie nos avisara, llegaran Astérix y Obélix con sus trenzas largas y le ganaran a Mortadelo y Filemón en todo lo antes comentado... 
-¡Esto es intolerable! ¡Aquí hay pócima mágica escondida!-
-Hay que hacer algo y sabemos lo que es, les vamos a dar donde más les duele. Ellos, que ahora son más guapos, más listos y preparan mejor la paella se van a enterar de lo que vale un peigne. Saquemos nuestra mejor arma, usemos su falta de humor. No saben reírse de sí mismos, nunca han sabido y en eso nosotros somos los mejores por naturaleza.-
-¿Y cómo lo hacemos?-
-Ya lo hicimos. Salid a las calles y resucitad a la Pepa, es simple, sólo hay que ponerle el casco de Gila y buscar el número de teléfono de la Bastilla.-
-¿Y si no funciona?-
-Siempre nos quedará Lisboa...-
-Creo que era: "Siempre nos quedará París."-
-Ya, pero las francesas no tienen bigote.-


martes, 7 de febrero de 2012

Los Héroes y su Tumba.

Uno de mis poemas favoritos lo escribió el gran Ernesto Sabato (Sobre Héroes y Tumbas). No es nada especial lo sé, pero como siempre pasa en la poesía me transporta a otro mundo, quizás ya lejano u olvidado donde recuerdo demasiadas sensaciones. Lo divertido del arte poético es que cada cual saca sus propias conclusiones; quizás no tengan nada que ver con las de los demás lectores y, casi con total seguridad, no se acercarán ni a la más mínima parte de lo que quería expresar el autor, pero esa libertad de absorción es lo bello de la lírica.

Este poema es especial porque, a parte de la evidencia de ejemplificarnos un escritor en su estado más crudo, habla de aspiraciones, tal vez sueños lejanos o fogonazos de genialidad no palpables a simple vista; todo esto sumado a vuestras propias impresiones querid@s amig@s, con el peso que eso ya conlleva, se convierte en un potaje de pensamientos que cada cual sazonará a su gusto y libre albedrío. No desesperen, no les estoy dando una clase de poesía para aficionados, ya verán como al final todo cuadra. Y de cuadrados vengo hoy a hablar, con sus líneas de cal bien marcadas y, como decía Chillida, en un espacio bidimensional que se vuelve tridimensional cuando alcanza las porterías, razón de más para que los cancerberos sean los entes más raros del "deporte patrio".

A mi corta edad ya he olvidado muchas cosas, no sé dónde hice mi primera excursión, no recuerdo en qué gasté mis primeros ahorros y olvidé cómo se llamaba aquel peluche; sé que era un oso pero debería tener un nombre, todo tiene un nombre... Pero la primera vez que degusté la dulce sensación de meter un balón entre los tres palos, eso no se me olvida. Recuerdo la jugada, fue larga y enmarañada, a modo del más puro calcio italiano, que sólo los niños pueden superar en su inconsciencia táctica, ya me entienden, todos detrás del balón, un rebote y de repente un inmenso vacío delante, entre mi pie, el balón y la red. Fue jugoso, lleno de absurda incredulidad y quizás, con los años, adornado por mi infantil mentalidad pero fue gol, un golazo...

A partir de esto todo fue rodado, la droga ya había causado su efecto y, pese a que ya conocía los equipos y sus jugadores, fue al practicarlo cuando comprendí la grandeza de este deporte. No vengo a hablar de fanatismos, soy culé al igual que otros merengues, colchoneros o verdiblancos... Todos idolatrábamos a los Guardiola, Raúl, Kiko o Alfonso. Hoy quiero traer del recuerdo el olor a sudor, la llegada a los vestuarios de nuestros equipos infantiles, el intento de creernos vencedores aunque luego nos metieran una docena y el orgullo de ver nuestras rodillas magulladas tras la merecida ducha. Hemos comparado heridas, hemos presumido de trofeos y nos ha dado una rabia inmensa que no nos la pasaran.

Pasaban los años y, es lo triste de la vida, las ilusiones se priorizaban a modo de novi@s, estudios o trabajo, dando paso a pachangas semanales, ratos inesperados o hasta a la sustitución por fríos gimnasios y solitarias sesiones de running. Un@ comprende bien esto cuando se da cuenta que la mayoría de los jugadores a los que idolatra son un par de años menores y, triunfos como los de la Eurocopa o el Mundial, a la larga lo desilusionan por creer haberlo visto todo. Son gestas como la del Mirandés las que nos traen el recuerdo del amor al deporte puro, más aún si la musa del fútbol desea que sea el viejo Athletic, el único que mantiene ciertos cánones clásicos, quien no quiera verse domado por los jugadores rojillos, que tienen más de español medio que de futbolistas.

Hoy se enfrentan dos equipos, uno de Primera que da la sensación de que unos colegas pueden llegar a la élite y, el otro, de Segunda B que da la sensación de que unos colegas pueden jugar en la élite. El resultado a estas alturas es lo de menos y lo demás, las portadas y el oportunismo de animar al pequeño por beneficio propio, es sólo un aliciente de lo que rodea al fútbol, el espectáculo mediático. Pero eso poco importa porque, como a Sabato, no nos avisaron de ello cuando éramos pequeñ@s.


sábado, 21 de enero de 2012

El techo de Sevilla.

Un par de artículos son los que me rondan la cabeza en este mediodía de soleada estampa y frío ambiente. La primera impresión que hoy tengo a bien traer a este blog, es una opinión personal sobre un tema habitante del candilero actual. Se abre el telón de la polémica por la construcción de la Torre de Cajasol, sita en la Isla de la Cartuja. Tras la Expo 92 esta zona quedó abandonada y, sólo con el paso de los años, se le ha dado cierta minúscula relevancia a modo de motor económico local.

Ahora se levanta un monstruo de hormigón que sería utilizado para la apertura de nuevas oficinas y, claro, la historia vuelve a repetirse. "¿Cómo son capaces de erigir una Babel sevillana? La única dueña del techo hispalense es la eterna Giralda y su omnipresente giraldillo, y nada ni nadie puede optar a tal honor." Esto se escucha en las esquinas tertulianas, donde la idiosincrasia rezuma aires de grandeza. Para colmo la Unesco amenaza con quitarle el privilegio de patrimonio histórico de la humanidad, por atentar contra la belleza natural de la capital del Guadalquivir oriental. Me parece triste que se caiga en estos absurdos rodeos a estas alturas. Sevilla necesita hacer lo mismo que se hizo en el pasado, respetar lo antiguo y llamar a la puerta de lo moderno, sólo así seguirá siendo ejemplo y vanguardia.

Cuando el flamenco fue elegido por la Unesco para adornar sus listas de éxitos, de mis manos salió la siguiente frase: "El problema no está en que el flamenco sea o no sea patrimonio de la humanidad, si no en si la humanidad está preparada para aguantar tanto patrimonio", pues eso mismo digo ahora, con todo lo que conlleva. Sevilla seguirá siendo Sevilla, no necesita pertenecer a ningún ranking absurdo si es que se atrevieran a quitarla del medio (cosa que dudo), pero voy un poco más allá, Sevilla será aún más Sevilla con la torre que sin ella, y ese sí es el orgullo patrio que deberían tener los hispalenses. El techo de esta ciudad es bien caro y lo seguirá guardando la Giralda cada atardecer, pero sus fronteras habitan en sus propias ambiciones, no en el criterio de ningún "experto" en ambigüedades.

Colgada en las nubes // Hanging on the clouds

viernes, 13 de enero de 2012

Ciegos.

Siempre me he preguntado cómo sabe un ciego si está despierto o dormido... Puede que la oscuridad sea alivio para el alma incomprendida, es posible que la incomprensión oscurezca las almas de los que podemos ver. ¿Pero quién mira en realidad, el ciego con su corazón o nuestros invidentes corazones? 

Es como cuando piensas que algo te puede hacer daño y aún así lo sigues haciendo, absurdo pero real. Muchas veces hemos amado, muchas más hemos odiado y, pese a palpar la duda de lo que de verdad nos conviene, mantenemos nuestras decisiones quizás más por orgullo propio que por humildad ajena. De lo crudo y humano al razonamiento de andar por casa; sabías que esa bolsa de la compra no iba a aguantar y al final se rompió, sabías que el plástico cedería en el tortuoso trayecto hasta tu casa y ahora tienes el resultado, tus preciadas manzanas rodando por el suelo y tu cómica estampa intentando recogerlas, con la misma efectividad que una de esas máquinas de feria que atrapan peluches con un gancho. 

Quizás el mayor defecto que tenemos las personas es que creemos saberlo todo o mejor dicho, aspiramos a saberlo todo, sin entender que eso no es posible, que quizás el más sabio de todos los sabios es quien comprendió que el conocimiento absoluto no existe. Sólo reconociéndonos como ignorantes, sólo prediciendo lo evidente seremos capaces de ver más allá de nuestras propias fronteras, como ciegos de cerrado horizonte pero de amplias facultades.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Un turrero en la corte del rey Juan Carlos, y tal.

AVISO PARA NAVEGANTES: Este es el típico artículo por el que mis más allegad@s camaradas me tildan de monstruo, personaje y todos esos sinónimos bufonísticos que tanto me gustan. Las opiniones aquí vertidas son eso mismo y más. Para concluir, no puedo pedir que no estén en desacuerdo conmigo, y viceversa.



Anoche entre cebada fermentada arreglaba el mundo, a base de sandeces y alguna que otra mirada al cielo para verificar esta meteorología más disparatada que "El camarote de los Hermanos Marx". Así que con más potencia que la voz de Harpo, afirmé en mi interior que había llegado la hora de emprender un nuevo reto. Eran las 2 de la madrugada y sereno, aunque yo andaba algo achispado, por lo tanto comprendí, mientras embutía mi cuerpo semicongelado en el polar del IKEA, que debía ir esta mañana a un mitin político pero a uno importante, de esos que llaman Central de Campaña. Es evidente que la aventura ya rondaba mi subconsciente pero fue, como tantas otras veces, mi amada y amarga diosa rubia alemana quien me despejó de dudas, y me dio el empujón que tanto necesitaba.

Por lo tanto esta mañana a las 9 ya estaba desayunando como un campeón y, para mi sorpresa, sin resaca alguna, será cosa de pensar en verde con más constancia y empeño que la madre que ahorra con el Fairy. Me he puesto una camisa de cuadros azul (reside la elegancia en el contraste), mi "barba" de tres días y las gafas de pasta para darme un aire intelectual. He salido a la calle para volverme a por una casaca, y es que hacía un día de chaqueta de pana, sin ganas de ser oportunista. Tras mi acicalamiento burgués he salido a la calle para coger un taxi, me faltaba "La revolución permanente" debajo del brazo para protagonizar una serie televisiva de la transición. ¿Por qué fracasaría José Coronado con "Los 80"? Preguntas que no cambiarán el mundo...

De camino a la estación, le he preguntado al taxista por El Velódromo, que no es el estadio del Olympique de Marsella sino el lugar donde se celebraba el acto. Me ha indicado que eso estaba más o menos donde Cristo perdió la sandalia, y que una vez fue a llevarle las llaves a un conocido para que abriera, que al parecer tenían carrera. Yo hasta ese momento pensaba que me dirigía hacia un pabellón deportivo, así que acto seguido le he consultado si había visitado o estado alguna vez en Turre... Tras su afirmación, he dilucidado que quizás no era muy socialista o que tenía mucha guasa. Supongo que lo segundo, porque llevaba a todo trapo a Ismael Serrano en el equipo de música, o quizás era la radio...

Una vez que he llegado a la parada de Cantaelgallo, muy conocida porque allí pasa el AVE pero no para, demasiados pájaros para un mismo corral (este chiste es malo y mío). Una vez allí, me he dirigido hacia un edificio que pondría cachondo al propio Calatrava. Allí no había rastro de caballos ni albero alguno, no ha sido hasta que no me he acoplado entre el gentío, cuando he mirado al suelo y me he dado cuenta que era para bicicletas, eso lo explicaba todo. Cantaban los Hombres G en directo, de todos los temazos famosísimos que tienen han escogido uno un tanto raro, no se qué de un mamón que sufre... Curioso cómo se vive como un marajá toda una vida, a base de contarle a la gente que tu novia te puso los cuernos. Me sentía como en Woodstock, más por la media de edad que por la calidad musical.

Las banderas se movían en una marea de igualdades, estado de bienestar y plástico barato, unas 30.000 almas coreaban el himno de la agrupación de Pablo Iglesias, bajo gigantes pancartas que lucían el lema "Pelea por lo que quieres" y yo, en ese momento lo hacía por buscar un humilde sitio, entre hombres calvos y señoras armadas con rosas de sus jardines. Aseguro que es más difícil adelantar una posición en un mitin socialista que conquistar Rusia en bermudas, lo he sufrido en mis carnes. Una vez he divisado un lugar acogedor me he acomodado, junto con una pareja setentona muy simpática, que portaba una bandera morada, quizás pensaban que era Azaña el que hablaba esta mañana, poco importaba porque ya empezaba. A Griñán me vas a permitir querido lector el privilegio de saltármelo, soporífero, nunca ha sido muy de mi gusto. Pero en el momento en el que han entrado en escena los barones de este reino, los Rolling Stones de las libertades, la cosa ha cambiado.

Siempre he sido Guerrista hasta la médula, admiro a un señor que dice lo que quiere, cuando quiere y como quiere, es como el tío soltero de las cenas de navidad. Que no hay que hacer campaña con lo de ETA: "Rubalcaba es quien lo hizo posible le pese a quien le pese", que no hay que meterse con los catalanes que allí nos votan: "El PER de Andalucía y Extremadura suma 400 millones y sólo el de Barcelona 7.000 millones", que "yo no necesito pertenecer a ninguna asociación de esas que llaman Elegidos de Dios, que yo soy alguien corriente". Genio y figura, todo un showman.

Y ya Felipe es otro cantar, esa melena vuelve locas a nuestras abuelas, es cierto, tiene carisma y no necesita ponerse traje, cuando uno cumple una edad nadie se fija en lo que lleva puesto. González se parece un poco a Mourinho, siempre habla de lo que él hizo, claro que tiene sus porqués bien claros. Mientras la señora de mi lado no paraba de decir lo guapo que estaba, me he fijado en que nuestro ex-presidente le habla al pueblo como un padre a un hijo: "Os lo dije", "Os avisé", "Habéis visto como iba a pasar"... No te juntes con esa gente que son del PP y me manchan la alfombra. Me quedo con una frase apoteósica: "¿Sabéis por qué Arenas nunca se había presentado en su tierra? Porque aquí lo conocemos..." Palabra de Felipe González, amén.

Y ya sólo me quedaba por ver a "el elegido" que siempre ha sido de mi agrado, es la niña bonita de mis políticos aspañoles. Mientras Rubalcaba arrollaba las teorías peperas con esa labia que la naturaleza le ha dado, cientos de personas también lo hacían saliendo a la calle, no porque no les interesaba sino porque la vejiga a cierta edad aprieta. Quizás le veo un fallo a estas elecciones, debería enviarle una carta al PSOE para que se den cuenta de la estrategia que seguro que les da la victoria, no podemos tener en el siglo XXI un presidente que se llame Mariano o Alfredo, suena a película de Paco Martínez Soria. Creo que deberían hacer como con Patxi en el País Vasco y llamarlo Al Rubalcaba, es más fluido, lo veo muy trending-topic.
Esto es como los conciertos y prometo que repetiré, me ha gustado la experiencia, si hasta hay grupis que arrancan los nombres de las estrellas de sus sillas. Una señora, que tenía pinta de ser importante en el partido por la de pines que llevaba en su jersey de punto, me ha colado hasta el estrado, allí me he sentido un pétalo más de la rosa. Y es que no puedo evitar terminar el artículo hablando en primera persona, es sumergirme en estos lares, con su empaque de público, banderitas y egos enfrentados y ya me siento uno más, no puedo evitar meterme en el papel. Si hasta he pensado en presentarme yo a las siguientes, para reconciliar un poco el 15-M y la Generación Perdida con la democracia, claro que quizás a ciertos barones de este reino y a una tal Chacón no les haga mucha gracia, aunque estoy seguro que con la guerra que doy, Alfonso me apoya. Estoy deseando que llegue el mitin del PP, tengo la camisa de Rafael Lorenzo ya planchada, prometo que ensayaré para la foto.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Para echar a correr...

Soy amante de la radio, siempre lo he sido y cada vez más. Mis primeros recuerdos entre ondas me sitúan cualquier tarde de domingo, jugando en el salón del restaurante de mi vecino a Los Caballeros del Zodiaco. Mientras se recogían las mesas, en el hilo musical sonaba la pastosa voz de Pepe Domingo Castaño, supongo que con alguna cana menos y sin leyes antitabaco de por medio. ¡Qué maravilla Paco, qué maravilla!

Quizás esta manía mía de enfundarme unos auriculares y dejarme llevar por la voz de alguien, a quien me cuesta poner una cara que no sea la que yo imagino, no sea tan rara para el populacho. Pero con los años me da más miedo darle al ON de mi transistor, porque cada vez con más asiduidad me dirijo al dial de RNE, y eso significa que poco a poco me parezco más a mi padre. Él siempre ha gustado de irse a la cama con Radio Gaceta de los Deportes, que suena así como muy romántico, muy a Orson Welles con su viejo micrófono de la CBS, los tirantes sobre una inmaculada camisa blanca y la Guerra de los Mundos, sonando a todo trapo en aquel estudio, que ni el mismo H. G. Wells hubiera imaginado la que iba a liar aquel muchacho de sonrisa descarada.

Quizás me estoy volviendo un apolítico por utilizar nuestra radio pública, o quizás dejé de ser tan extremista y renuncié a ciertas partes de mi ideología para disfrutar de la concesión de otras, aún no lo sé. Pero sí le he sacado el gustillo a eso de coger mi transistor (maldita Blackberry que carece de sistema FM), y poder moverme con más libertad entre diales hacia "derecha e izquierda" de la ruleta del tuning, sin conocimiento de causa alguno ni ganas del mismo. El lunes pasado le tocaba a la COPE, supongo que la episcopal abre sus puertas a cualquier hijo de la tierra, pues es su deber católico. Me acoplé cual Robocop pijamero en mis molones y cálidos FoneStar, para escuchar la primera entrevista a Marta Domínguez, desde la Operación Galgo.

De Marta puedo decir poco, la critiqué tanto o más que cualquiera, supongo que la opinión pública es como un orco en busca de carnaza, y cuanto más huela más pesada será la digestión. Sería hipócrita no disculparse con la mejor deportista española de todos los tiempos, casi tanto como entrevistarla como si nada hubiera pasado, casi tanto como cambiar portadas de periódicos como quien chupa una piruleta. Pero ya los perdones no valen, porque una vez más nos va a demostrar, a base de ovarios, que quizás debería haber nacido en otro sitio para ser considerada la mejor. Porque sé que va a hacer algo grande en Londres, porque lo demuestra con cada palabra que suelta por su boca.

La de Palencia definió muy bien la sociedad actual casi sin querer, en una frase que me parece la más reseñable de toda la entrevista. Cuando el bueno de Alcalá le sugería la creciente importancia del "running" en este país, ella contestaba que cuando la gente sale de trabajar no tiene 9 amigos más para ir a jugar al fútbol-sala o al baloncesto, sólo les queda coger las zapatillas y salir a correr un rato. Yo que con los años me he vuelto más amante de este deporte, me di cuenta que tenía razón, que el sistema nos ha engullido hasta en algo tan terrenal como el propio deporte.

Y es que de la radio se aprende mucho, se entiende que es tan individual como hacer footing un rato, como irse a dormir con ella un lunes lluvioso o como hacer infinitos kilómetros de carretera, hacia un destino deseado. Nos educa en la reflexión y entrena nuestra imaginación. Mientras tanto, pierde audiencias que la cambian por la caja tonta. La misma que nos enchufa cada día a lo más bajo del sentir humano, a la falta de respeto por la cultura o lo colectivo. Esa misma que nos hace cómplices del banquete de la carnaza, de la crítica a quemarropa, la misma que entrevista a madres de asesinos de otras Martas, que no tienen culpa de ser víctimas de la hipocresía de la sociedad que hemos creado, o quizás sí. Habrá que hacerle caso a quien lo ha sufrido en sus propias carnes y menuda razón lleva, es para echar a correr.

jueves, 20 de octubre de 2011

Aquí tienes mi nuca...

Recuerdo aquella tarde como si fuera ahora mismo. Sentado en el suelo, con mi pelo afro indomable y el trasero congelado, miraba sin perder detalle mi vieja Grundig en el salón de mi casa. Millones de personas llenaban la Castellana y todos sentados formaban simbiosis, entre el silencio y aquella frase tan dura. Juntaban los dedos pintados de blanco por detrás de sus cuellos y yo, en mi infantil pensamiento, pensaba que estaban locos, que los iban a matar a todos, igual que a Miguel Ángel.
Ese fue el principio del fin, ya sólo asustaban a los niños. Claro que iba a seguir corriendo sangre, claro que se iban a seguir cometiendo barbaridades, pero algo había cambiado. España entera había dejado de decir aquello de "no sirve para nada, ahora estarán descojonándose mirando el televisor en sus cuevas". Se llenaron las calles de rabia contenida y se les plantó cara con la mayor fuerza que existe, la de la libertad.

Eran lobos sedientos de sangre, y que me perdonen los lobos por tal comparación. Pero cometieron el fallo de olvidar su causa si es que existía, o quizás fue ella misma la que se les puso en contra. El cazador les enseñó que podía cogerlos sin escopetas, sólo con inteligencia y buenas trampas, así poco a poco les iba acotando el terreno. Se convirtieron en sicarios, representantes de una tierra que no les debía nada. Cuánto vasco se habrá aguantado la lengua, cuántas veces habrá tenido que mirar para otro lado, cuántas extorsiones a punta de pistola...

El vasco es un pueblo maltratado, por sus propios independistas y por la opinión pública más extremista. Se merecen la afirmación, de que allí hay gente buena y mala, como en todos lados. Y de pueblos en este tema, toca hablar de mi tierra, que es de la que algo entiendo. Olvidamos nuestra historia, por el bien de la democracia, podríamos haber escupido espuma por nuestras bocas, pero no lo hicimos. Por eso sé que somos de otra pasta, por eso cuando mataron a aquel matrimonio y los siguieron, los acorralaron y los pillaron, supe que éramos imparables. Cuando vi a aquel chaval, casi de mi edad, leer aquella carta, comprendí que ya no le daban miedo ni a los niños.

Me he enterado en Televisión Española. Miraba la pantalla, entre perplejo y emocionado, ya me lo esperaba hace tiempo, pero no lo lograba palpar en mi imaginación. Me han entrado ganas de salir a la calle y gritar, de respirar aires de libertad, como aquella canción. Pero sólo me he levantado, he cogido un vaso de agua y, mientras bebía se me ha dibujado una sonrisa de oreja a oreja. Es un día feliz, leguemos a nuestros hijos toda nuestra historia para que no se vuelva a repetir. No lo individualicemos, sería borreguil, esto es de todos. Españoles de mil mentalidades, de 50 provincias, de su casa y de su madre.

Y va por todos los que nunca dudaron, por aquellos setenteros "años del plomo", cuando buenas personas salían a la calle con una pistola enfundada, dejando a sus hijos en casa, en dirección hacia el Congreso, para luchar por igualdades sobre algún escaño. Por todas las fuerzas del Estado, por los que no taparon sus caras, por los que descansan en paz, porque murieron con la cabeza alta. Por todo lo que hemos aguantado, por las ganas que entraban de ir a comerse un bocadillo de jamón delante de De Juana Chaos...

Y así esos asesinos se han apagado, como una vela en un cementerio. Ya sólo les queda la conciencia, les acompañará en la sombra. Porque la conciencia es la peor compañera, el peor verdugo de un humano, los consumirá como a árboles podridos. Espero que cada noche, cada vez que apaguen las luces, les entre un frío seco en el gaznate, y que todo lo que sueñen sólo sean pesadillas. Que la sociedad les conteste con el mayor guantazo, el silencio y la indiferencia, la misma que llevan muchos años dándonos. AGUR.

martes, 11 de octubre de 2011

Perro andaluz sin domesticar.

Sonaba en la radio la aceitosa voz de Sabina y me ha sacado de mis resacosas sábanas:

Este museo de arcángeles disecados,
este perro andaluz sin domesticar,
este trono de príncipe destronado,
esta espina de pescado,
esta ruina de Don Juan.

Al sol del sur despejaba mi conciencia, un día más a vivir a costa y cuenta de otros, como todos los catetillos de aquí abajo. He salido rápido, no corría tanto desde los Duros Antiguos, que tenía mucha prisa, porque me esperaban en la tasca de la plazuela, para ponerme fino de manzanilla, mientras se formaba jarana en una esquina, y todo esto muy tempranito. "Que trabajen los del norte" cantaba la niña, mientras nos llenaban botijos, los mismos que llevan 200 años llenándonos sin que hayamos cambiado nuestras costumbres, no somos amigos de la evolución, ¡si eso no sirve nada más que para calentarse la cabeza!

Quizás eso le pasó a nuestro protagonista de hoy, se le calentó la perola con este veranillo del membrillo que estamos sufriendo. Quizás eso es lo que desearía nuestro amigo Josep Antoni, en sus sueños húmedos vuela por los campos andaluces repartiendo catavinos y nobles lecciones de laboralismo responsable, que al yonqui hay que darle la jeringuilla mientras se le enseñan curas de humildad y nobleza, a niveles inalcanzables para su ignorancia.

No entiendo a quien va de cultureta por la vida, de gafapasta antidemagogia, metiéndose en callejones sin salida, colgándose sambenitos como quien se fuma un pitillo. Y encima lo más gracioso, es que sabe que correrán ríos de tinta, que habrá coplas en carnaval y que más de un inútil como yo, se reirá de él sin llegar a insultarle, sin rebajarse a su nivel.

Métase usted don José con un ciudadano finlandés, con todos mis respetos pareados al país del invierno eterno, porque seguro que no presumen de tan fino sentido de la sátira o ironía, como gustamos de rebosar nosotros los andalusíes, le hablo en términos medievales, que parece que es lo que usted comprende. Pobres políticos por sus catalanes, que no tienen culpa de nada y ellos, desde su atrio, tan dignos, limpios y acicalados, tienen que aguantar el lastre que es soportar al resto de una nación, a años luz de su "Catalonian Way of Life".

Ay, José, José... ¿quién te ha visto y quién te ve? Cuando recorrías las calles de tu natal Huesca, seguro que no destilabas tanto catalanismo recalcitrante. Tiene que ser muy duro nacer aragonés y sentirse catalán, es como ser almeriense y tener orgasmos con el giraldillo, en el fondo te comprendo aunque yo sí tengo clara mi bandera. En fin, lo dejo tranquilo, vaya usté con Dió y aquí tiene zu caza, CI Uzté veh conveniente. No me haga mucho caso y no se vaya a molestar, total es evidente, sólo le habla un borracho.




Aquí las declaraciones de don José: Voz de Barcelona

lunes, 10 de octubre de 2011

Pan y toros.

No había visto Pa Negre hasta que la han seleccionado para los Óscars, reconozco mi sensibilidad por lo mediático en temas cinematográficos, adoro a los Cristianos Ronaldos del celuloide. Quizás mi despreocupación mientras sólo era una obra goyesca, se debía a la caspa que rezuman las historias sobre nuestra Guerra Civil, son pan de otras generaciones y vino de las venideras. Pan y toros me atrevería a decir yo, a ritmo de pasodoble. Era la España de posguerra, donde la muerte forzada era tan común como un porrón de agua en verano y, es cierto, Agustí Villaronga consigue ese ambiente rural místico, a modo de mujeres enlutadas y frases lapidarias.

De buen gusto la normalidad bélica, mejor dicho, la monotonía causal de la lucha entre armas, donde vencidos se ponen mirando a Cuenca a favor de los triunfadores. Claro que, el entorno político siempre me parece banal, porque no fue si no esta guerra un simple pretexto para eliminar al vecino del pueblo, al que no te caía bien, no fue más que la razón que tenían los que ya mandaban para mandar aún más. Quizás más culpa de republicanos por entretenerse en ambigüedades, que de sublevados por aprovecharse de la situación.

Genial la capacidad de "catalanizar" al espectador, que se olvida de filosofías baratas del centralismo nacional, para ver una historia más de las miles que se podrían mostrar, sobre una época de nuestra historia que seguirá latente hasta que nuestros nietos vistan canas. Quizás la sencillez, el dogma del menos es más, hacen de esta película un dulce apetecible con un final tajante, digno de llevarse una crítica en un blog que no es de críticas, como es el mío.

jueves, 12 de mayo de 2011

Son cosas de antes.

Ayer leía en mi cuenta de Facebook un comentario sobre un movimiento de tierra en Turre, alguien muy perspicaz contestaba con la ingeniosa réplica que, todo hay que decirlo, a más de uno y de dos se nos ocurre por aquellos lares cada vez que se mueven un poco más de lo normal las tierras del pueblo: Ha sido un Turremoto... En fin, tuvo su gracia hasta que me enteré dos minutos después que había muertos, heridos y miles de afectados. Sin duda quien lo escribía tampoco sabía de la gravedad del asunto, por lo tanto solo queda para la anécdota.

Pero lo que no quedará para el anecdotario, con seguridad caerá en saco roto, es mi siguiente reflexión. ¿De verdad nadie se lo esperaba? ¿de verdad nadie lo había pensado nunca? y, por último, ¿de verdad alguien se ha sorprendido?

Muy de las esquinas tertulianas de las calles de mi añorado pueblo es la frase: "Son cosas de antes", con la que se justifica casi todo lo que se presupone antagónico o desgastado, todo lo que no entra en la razón de cualquier mente joven (sin ánimo de diferencias generacionales, que se puede ser bien mayor y muy joven de espíritu). Esas cosas de antes son las que no cambian con los años, aunque creamos que sí parecen estar solucionadas y, cuando ocurren, cuando salen a relucir de nuevo, solo nos queda la frasecita de marras para poder levar anclas y salir del apuro.

La realidad es muy simple, no avanzamos. Vivimos en una de las zonas sísmicas más peligrosas de Europa, metemos nuestros bañadores de marca en una falla que, si quisiera, provocaría más disturbios que la raja de la falda de aquellos noventeros Estopa, y nos da igual. Nuestros políticos que hasta hace dos atardeceres asfixiaban nuestras cuentas de redes sociales con peticiones de amistad, hacia gente con la que no han cruzado palabra en sus vidas pese a vivir a metros unos de otros. Esos mismos que venden tener la llave anticrisis, el bienestar de ser un nuevo Pablo Iglesias, un nuevo Suárez o Cánovas del Castillo, yo que sé, el nuevo Rasputín liberador de ataduras, ideólogos de la vanguardia social, hoy suspenden sus campañas con pretexto del dolor que provoca la catástrofe, pero quizás sea para evitar la incómodas preguntas de mi reflexión, quizás para pensar una respuesta mejor, para no perder puntos de cara a las elecciones.

Esa respuesta que es casi quimera está clara y es el ya citado eufemismo, yo soy amigo de la palabra pero creo que en este caso la imagen con la que cierro es más clara que todo lo que se pueda decir en discursos o parlamentos, en sesiones plenarias excepcionales. Esta foto podría estar en blanco y negro o sepia, podría estar mancillada por los años, quizás manchada por algo de café o distorsionada por cierta exposición a la humedad en cualquier mueble o cajón perdido. Podría haberse tomado en 1910, en los años 20, en el 38, en el 45 o en 1958 pero no, fue tomada ayer, 11 de mayo de 2011 (maldito 11, por cierto) y con una lujosa cámara HD de un anónimo reportero de una anónima agencia de prensa. Y la única justificación que tiene es: SON COSAS DE ANTES.


sábado, 9 de abril de 2011

¡Ya sé leer!

Hace bastante tiempo que no escribo aquí, más que un mes es demasiado para un blog pero casi superfluo para su autor. En fin, entre medias he terminado el guión del documental para la Semana Santa turrera, que aún no sé ni si se realizará este año, el siguiente o nunca, pero bueno, ya tenemos los bártulos y ahora hay más posibilidades de fracasar una vez más, no hay mejor motivo para intentar algo que disfrutar del dulce fracaso al terminarlo. Ya sé que me contradigo, destilo un aire de bohemia vanguardia en mis comentarios, pero hago guiones para documentales costumbristas, es mi detestable idiosincrasia que nunca he podido domesticar bien.

Por otra parte, en el mundo Japón ha estado a punto de convertirse en una Atlántida contemporánea. Hablando del país del sol naciente yo he empezado a leer la obra de Murakami, este es el típico comentario por el que más de un amigo mío soltaría un ¡Fantástico! bien irónico, pero bueno, soy un perro verde en un mundo de gallos. La verdad es que el escritor japonés me ha enganchado desde la primera página, su ambiente lleno de descripciones y la forma de mostrar las mismas roza la exquisitez, por eso digo que ya sé leer porque no había visto tanta facilidad en esto de enlazar letras desde aquel joven Muñoz Molina. Uno se siente como Stendhal en la catedral de Florencia cuando pasa las hojas. Con mi voracidad en lo que a cuestión de libros se refiere, no creo que todos sus ejemplares pasen de este verano, la señora Tusquets debe de estar frotándose las manos.

Si os preguntáis cómo me enteré de un autor japonés con nombre de bollo industrial alto en glucosa, creo que leí su nombre por primera vez en un artículo de La Razón, hace ya unos años, es curioso que un papel tan malévolo me recomendara algo tan excelente. Así que tras terminar El Alma de los Invisibles, de García-Otero, he tenido la fortuna de comenzar con este genio. Tokio Blues y Sputnik, mi amor, son los dos primeros títulos que eligió para mí la chica de la tienda, que demostró tan buen criterio en los mismos como para apuntar el nombre de este blog, para pasarse de vez en cuando, espero que no se asuste demasiado con mis paranoias residuales.

Dicen que una página web comienza a tener éxito a partir de cumplir un año, yo aún no veo los maletines con dinero por ningún sitio, pero agradezco cada vez que alguien me comenta o me debate algo escrito aquí. Así que no me forraré con esto, pero al menos alimento mi raquítico ego. Tengo un par de relatos pensados y algunos poemas escritos que iré subiendo, mientras tanto seguiré aprendiendo de Murakami, por ahora ya sé leer y eso es un buen comienzo.

lunes, 14 de febrero de 2011

La Ley Sinde, en mi humilde opinión...

Sobre la famosa ley Sinde no me he pronunciado todavía en este blog, porque no creo que tenga ni autoridad ni conocimiento suficientes sobre la misma. Para hablar sobre un conflicto, con cierto conocimiento de causa, hay que saber qué lo provoca y analizar la postura de las dos partes enfrentadas. Yo no me considero un gran espectador, tanto en música como en cine suelo buscar lo que creo que me va a gustar y, si lo consigue, lo consumo bien sea comprándolo u ocupando una butaca en alguna de las muchas salas de cine. Y por supuesto, no soy un autor de medios audiovisuales, ni he sufrido en mis carnes la elevación a "dios de la cultura" que estos "creadores de sueños" disfrutan en sus propias carnes, además de la suculenta subida salarial correspondiente. Todo esto para empezar, me lleva a la pregunta de por qué los escritores, pese a llevar muchos más años en este mundo, nunca se han quejado de las copias "piratas" de sus obras pese a tener mucha menos repercusión mediática y económica en la sociedad actual, ahí dejo la cuestión para quien quiera pensarla.

Una vez aclarado que yo no soy nadie, valga la automutilación de mi ser pensante, sí que puedo ofrecer cierta opinión tan irrespetable como la de cualquier ciudadano de a pie. Para poner en situación, colocaré sobre la balanza las dos opciones que me parecen más interesantes y que pueden llegar a buen puerto:

Por un lado hablaré de David Bravo, a este señor lo conocí escuchando un disco del rapero sevillano Tote King, hace ya bastantes años, sobre una base musical se encontraba su voz explicando el excesivo uso de eufemismos en los medios actuales, siempre con cierto tono de humor ácido, al más puro estilo de un Woody Allen a la española. David es especialista en derecho informático y en las leyes de propiedad intelectual, es el máximo defensor de los consumidores, de esos "piratas del siglo XXI" que no dejan de ser médicos, abogados, albañiles, amas de casa... en general personas normales que se convierten en delincuentes anónimos para los defensores de la ley.


Por otra parte, está Álex de la Iglesia, un director de cine conocido por todos, uno de los mayores creadores de nuestro país en la actualidad y con una creciente popularidad en el extranjero. Hace pocos días, saltaba la noticia de que dejaba la presidencia de la Academia de Cine por la dichosa ley Sinde, no era moral mantener el puesto si no pensaba lo mismo que la ministra y sus amigos de la SGAE. Es de sombrerazo que alguien deje un cargo tan bonito (entiéndase bonito como cantidad de ceros en la nómina a final de mes) con lo divertido y bien visto que está eso de cobrar por salir en la foto, hay quien ocupa un cargo y hay quien se carga a las espaldas el peso de una ocupación.


Mi conclusión poco importará ya, pero es obligación para que el texto me quede bien. Me parece absurdo, y me saca una sonrisa de oreja a oreja, el intento de cortarle las alas a algo que es más universal que bostezar por las mañanas, la cultura. Quien intenta mutilar el traspaso de cultura de unos a otros, es quien no merece relevancia alguna, porque solo piensa en su beneficio, en la hinchazón de sus cuentas corrientes en el extranjero, y olvida que desde el "boca a boca" es donde se han vuelto eternas las grandes obras. Un buen filósofo sin nadie que lo escuche, se queda solo en filósofo. Todo esto me recuerda a aquellos versos de Manuel Machado, desde su trono bien ganado explicaba hace unos cuantos años el fascinante deseo de la mayor de sus satisfacciones, el anonimato de sus letras. Los hay ingeniosos y los hay genios:

LA COPLA

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.

Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha escrito nadie.

Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.

Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.
                            Manuel Machado.         

viernes, 4 de febrero de 2011

Seth el Revolucionario.

La situación en el norte de África siempre me preocupa, creo que por muchos motivos culturales y económicos casi llegamos a depender de lo que pase ahí abajo. Sobre Egipto quería escribir algo, pero creo que con esto que acabo de ver es suficiente:




Hay un proverbio árabe que todos conocemos: "Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo." Pues ojalá que estas noches oscuras la libertad, la razón y la justicia se hagan dueñas y señoras de las calles de El Cairo, nadie en absoluto merece vivir sometido ante un poder autoritario.

martes, 11 de enero de 2011

Esto no lo arregla ni Perry Manson.

Más heavy que el bueno de Ozzy se presenta este 2011, más estridente que la melodía de móvil del Rey. Esos viejos rockeros, que se jubilaban cuando les daba la gana, son hoy día una especie extinta. Hasta los 67 currelando y amanece que no es poco, dirá más de uno.
Deprimente situación actual, y urgente como un chupito para suplir las deficiencias económicas ante una borrachera inminente y deseada, la cual ya no puede ser aderezada ni con la leve calada de un pitillo, a la sombra de una barra infestada de espuma alcoholizada, que intenta esconder las cicatrices de una mala gestión. Las últimas comparecencias de nuestro presidente, me recuerdan a la interpretación de Homer Simpson del rey Salomón, comiéndose la tarta y matando a sindicatos y patronal a la vez. Es como una lucha épica de titanes hacia la inevitable derrota del sistema.
Mientras tanto a los encapuchados les da por recordar que siguen ahí en la sombra, esnifando pólvora, llorando la sangre avergonzada de sus propias víctimas y degustando un cóctel molotov en invernación constante. Una guerra fría que explotará tarde o temprano, como el poso del aceite cuando se mueve una botella tras mucho tiempo en la despensa.
Nos han engañado, no demuestran nada y mantienen su aburrido discurso de que todo sigue bien, sin subvenciones ni apoyo a los adultos del mañana y con deudas multimillonarias negociadas por y para entidades bancarias, que ya solo mantienen un logo bonito y mucha caspa en los viejos trajes caros. Así se presenta 2011, una autopista hacia el infierno de lo más heavy, sin punkies que quemen contenedores o protesten por protestar. Bienvenidos al inverosímil mundo de Perry Manson, al oscuro abismo de la miseria económica en pleno siglo XXI, acabáramos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

NO AL MALTRATO.

-¿Dónde estoy? ¿Quién eres?-
-Acompáñame, vamos a dar un repaso, tranquilo esto va a ser rápido. Mírate de pequeño, eras feliz, un niño más con una vida bastante cómoda, un buen colegio, buenas ropas, dinero para bocadillos y muchos juguetes. En el instituto ya rondabas chicas, parece que tenías éxito con ellas, los chulos siempre han sido bastante atractivos para las jovencitas. Este es vuestro primer beso, la imagen es bella pero te pudo el ego, no soportabas que nadie la mirara, que nadie fuera más que tú, ni tan siquiera ella. Mira, tu primer guantazo, pocos meses antes de tu boda, bonita celebración estaba muy guapa con ese vestido blanco. La primera paliza, otro gran recuerdo, por no calentar bien las lentejas, qué cómodo es llegar a casa después de ver un partido de fútbol y partirle los dientes. Moratones y cejas partidas, en honor de las lágrimas de tus niños y brindadas con una copa de whisky. Se acabaron las sonrisas, tu casa olía a miedo y hoy te has pasado, encima no has sido capaz ni de confesar, te has pegado un tiro al lado de su cadáver y te atreves a preguntar quién soy.
-Espera. ¿Dónde vas? No me puedes dejar aquí solo-
-Este es tu castigo, toda una eternidad pensando en lo que has hecho con su vida, por creerla una esclava ante tus ojos, ahora serás tú el esclavo del tiempo y de tu propia conciencia.

-¿Dónde estoy? ¿Quién eres?.-
-Tranquila, ya ha pasado todo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Quien no llora...

Érase una vez un señor que le dio por revolucionar su época, se levantó un día y se dijo: "La sociedad no vale nada, he de difundir mi palabra aunque sacrifique toda mi vida en ello." Y sin motivo aparente mayor que su propio amor al mundo, levantó masas con sus teorías de respeto entre hermanos y ataque a los imperialismos. Este señor acabó en la mayor de las pobrezas, humillado en público y con sólo 33 años se nos fue de este mundo, castigado por el imperio que quiso destruir.

Es máxima del estrellato eso de "Vive rápido, muere joven, y deja un bonito cadáver" que dijo James Dean un día, así pasarás de ser un simple genio en lo tuyo, un iluminado, a ICONO social. Todos volverán su cabeza al oír tu nombre y el dinero que jamás soñaste en vida caerá sobre tu tumba, puro merchandising. No hay mejor negocio que el que se crea sobre la parca porque no hay nada más eterno que ella, me atrevería a decir que es mejor que vender droga, sabes que tienes clientela fija hasta que la muerte os separe, no sé si me entienden.

Dos mil años después de morir en la miseria nuestro amigo sigue llenando estadios, en su época llenaba montes que no es poco, además brillantes, oro y las mayores riquezas son exhibidas por los representantes de su "club de fans", que olvidaron eso del madero y la corona de espinas hace tiempo. Las doctrinas que dejó el revolucionario ya no se respetan, "cuestión de la globalización" le venden a su conciencia para sentirse tranquilos, si hasta el limbo se ha ido al limbo. Cenas costosas, las uvas comidas con la mano, precisamente han caído en el mismo pecado que esos antiguos Faustos que intentaron abolir las ideas de su magnánimo predecesor.

Tras tanta hipocresía, se atreven a decirle a una joven madre soltera y en paro que no debe dejar de traer al mundo a otro inculto pobrecito, sin mayores posibilidades en esta vida que hacerles un poco más ricos con el sudor de su frente y su buena y evidente devoción, o que dos personas tan humanas como ellos no pueden hacer crecer en la felicidad a un niño por ser del mismo sexo, eso no está bien visto, es una enfermedad. En cambio el maltrato, el terrorismo o los abusos sexuales si son bien escondidos cuando se trata de un asunto de buena fe, ya saben, hay que seguir vendiendo discos.

Aplaudo a quien sacrifica su vida como aquel hombre por ayudar a los demás, es más lo admiro, pero no entiendo a quien llena las primeras filas de sus conciertos de niños con síndromes varios y los hace besar un anillo, como Judas besó una vez, para enaltecer la imagen de su perfecto negocio, ¿y saben qué es lo más gracioso?, que a algunos de ellos les niegan la entrada en su discográfica, no tendrán currículum suficiente.

Que me critique quien quiera, yo sé muy bien que soy vocal de mi hermandad, pero lo hago por tradición porque de pequeño veía a mi abuela contarme esas historias tan bonitas y a toda la gente de mi pueblo unida en una misma causa, esa es la verdadera idea que me queda de la fe. Pero también en mi infancia veía al tío Gilito bañándose en monedas de oro mientras al final de su calle, sin ir más lejos, había dos o tres creyentes robando cobre para que sus hijos pudieran comer algo... "ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre".

domingo, 31 de octubre de 2010

Cada Tarde.

Cada tarde despierta de su sueño mediterráneo, costumbre desde la infancia. Se pone delante del espejo y se mira las arrugas concienzudamente, como temiendo que el paso del tiempo afecte a sus pensamientos, al igual que un reloj de arena consumido al que ya no se le puede dar la vuelta. Comprueba que todo va bien, que no es nada más que la vida proponiéndole otro pulso, otra pelea más y ya son muchas, pero no desfallece. Se enfunda en la camisa recién planchada por su mujer y con aire torero, como si aún contara 20 primaveras, se coloca la chaqueta y se aprieta la corbata. "Hay que comprar unas coderas nuevas" le dice María, "Bueno mujer, ya habrá tiempo..." Recoge su maletín, el de siempre, y le da un beso a su novia, la sigue viendo así y es que no puede evitarlo, la roza como la primera vez, no la percibe de otra manera, no la comprende de otro modo.

Y sale a la calle mirando siempre al horizonte, disfrutando del viento en la cara y haciéndole frente, aún no ha perdido la planta, eso piensa preparándose, concentrándose. Anda y anda casi paseando, como jugando a no tener prisa y sólo baja la cabeza cuando pasa por delante del auditorio, es su señal de respeto a tantos momentos vividos, a tantas tardes de gloria dentro de ese bendito templo que se levantaba enfervorizado ante su arte, no hace mucho que no se atrevía ni a pasar por su puerta.

Llega a su esquina junto a la plaza, todo a su alrededor son sombras anónimas que no cruzan miradas, máquinas deshumanizadas piensa. Se acuerda de aquella frase de Quino, de esa cuestión al aire que tanta gracia le hacía cuando no tenía preocupaciones: ¿No será acaso que ésta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida? Se ríe de sus ocurrencias mientras afina su vieja guitarra, las demás las tuvo que vender, pero nunca aquella que le regalaron cuando era un simple niño de la posguerra y todos decían que tenía un don, que debía ir a estudiar fuera, cuántas cosas tuvieron que hacer sus difuntos padres para poder sacarlo adelante. "Es una batalla más, nunca he llorado, nunca me he rendido, nunca he pestañeado ante las circunstancias", se dice. 

Y suena la primera nota, aquella de su amigo Joaquín que tanto echa de menos, aquella que lo transporta al mismo cielo, a su cara sin arrugas, a esas 20 primaveras y tantos sueños por delante, anécdotas de la vida ahora se observa postrado ante la mala suerte sin más arma que su experiencia y algunas canas de más. Nadie mira, nadie para, nadie conoce a nadie y esa melancolía lo transporta y lo motiva, improvisa y pelea con sus notas ante las inclemencias de la vida y con la ayuda de sus maltratados dedos a modo de alegóricas saetas siempre vence, siempre. Recoge su pequeño triunfo diario, no es mucho pero le da un poco a un niño que lleva un rato recogiendo chatarra en unos contenedores de al lado, ¿esto era el desarrollo?. 

Ya vuelve a su casa relajado, sin nada más que decirse hasta que observa la tenue luz de su ventana, lleno de rabia piensa que creemos haberlo inventado todo, pero no somos capaces de recordar el amor, nos estamos perdiendo como en un sueño. En su eterna búsqueda de la felicidad jamás dejó de amar, pero ahora todos creen que el amor les pertenece y en ese mismo momento desaparece junto a la felicidad, como en un sueño. Ya solo piensa en María, es la que le saca las fuerzas todavía y no sabría qué hacer sin ella, se da prisa para volver a abrazarla como cuando eran inocentes, las coderas pueden esperar...




jueves, 16 de septiembre de 2010

Miedos@s Racionales.

La vida es una película de miedo con un toque de palomitas y refrescos, que producen un efecto placebo bastante balsámico. Somos lo que queremos percibir y para comprenderlo, los distintos tipos de dudas, entre ellos el miedo, son la mejor terapia de choque para ese psicoanálisis que es nuestro paso por este mundo, de ello depende nuestra socialización y el control de calidad de nuestro entorno.

Desde la más tierna infancia no soportamos las habitaciones oscuras y no nos fiamos de cualquier extraño, aunque sea un señor de blanco que nos acaba dando una piruleta, en la comprensión de nuestro entorno está nuestro crecimiento como personas, y pasamos de ser simples entes habitadores para convertirnos en pequeños Sócrates con pelillos en el bigote.

En la adolescencia los miedos se exageran debido al subconsciente hormonado que nos provoca la pubertad, tenemos miedo al otro, al distinto, al desigual, las convicciones sobre nuestra forma de ver las cosas se van afianzando y es la etapa en la que empezamos a comprender el abismo que se nos viene encima, de repente, alguien ha cortado la red de seguridad que nos ofrecían nuestros padres y la soledad gigantesca que provocan tantos cambios es un proyectil que nos transporta a un lugar desconocido, esa es la madurez.

La misma que nos llega sin motivo ni aviso alguno, quizás no somos conscientes ni de si lo somos y es posible que algunos nunca lleguen a tenerla, es la balanza de la vida, en la que comprendemos que somos efímeros, que pese a todas las patadas que te pueda dar tu existencia nunca hay que temer a nada, siempre hay que intentar enseñar ese lado agradable del mundo a nuestros predecesores y que todos los errores tienen una solución y una lección, aprendemos a protegernos en nuestra coraza que tiene mucho que ver con las convicciones creadas durante la adolescencia, los pilares en los que se basa nuestra conciencia, ya sean trabajo, familia, amigos o coleccionar sellos, eso lo elige cada uno.

Tras tantas situaciones solo se mantiene una cosa en nuestras mentes que nos quita el sueño, esa es la muerte, el fin de todo, pero de eso se encarga la vejez, esa tercera edad que nombran las frías estadísticas, en la que solo legamos nuestra experiencia al mundo, como si eso fuera poca cosa. Entonces comprendemos lo que nos ha aterrado durante todos esos largos años, nuestra despedida es lo más natural del mundo, simple evolución. Pasamos una vida entera dudando para terminar aceptando que el temor es el sentimiento más normal, puesto que nos ayuda a salir adelante, y acabamos nuestros días solo teniéndole miedo al propio miedo, puesto que tras tantas batallas vistas y vividas ya no nos queda nada más con lo que atemorizarnos.
 
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